COP30 en Brasil: América Latina y el Caribe exigen que los compromisos climáticos se traduzcan en acción y justicia
Governo Federal
"Arranca la COP30 en Brasil con enormes desafíos para pasar de las promesas a la acción climática", 10 de noviembre 2025
Luego de 11 años, América Latina vuelve a ser la casa de la 30° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) que arrancó este lunes 10 hasta el 21 de noviembre en el corazón de la Amazonia, Belém, la capital del estado brasileño de Pará.
América Latina y el Caribe aporta menos del 10% de los gases de efecto invernadero (GEI) que calientan el planeta, pero son de los más afectados por los impactos del cambio climático, impulsado en gran medida por la quema de combustibles fósiles y la destrucción de la biodiversidad.
Jorge Villarreal Padilla, director de Política Climática de Iniciativa Climática de México advirtió que América Latina llega a la COP30 en un punto de inflexión... “La crisis climática ya está reconfigurando nuestras economías y sociedades. No es un escenario futuro; es una realidad que exige acción inmediata. En la cumbre ministerial convocada por Brasil y México en agosto, 22 países reafirmaron su compromiso con el Acuerdo de París y con el multilateralismo, una voz unificada de la región debe traducirse ahora en acción y coherencia frente a la transición energética, transformar esa voluntad política en implementación real”
...El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, publicó en su perfil de LinkedIn, en vísperas del arranque de la COP30, que los daños climáticos son devastadores, nada más hay que volver la página de los periódicos días atrás para ver cómo el huracán Melissa azotó el Caribe, supertifones arrasaron con Vietnam y Filipinas y un tornado impactó el sur de Brasil
“Por eso la COP debe lograr tres cosas, una enviar una señal clara de que las naciones están totalmente comprometidas con la cooperación climática, lo que significa acordar resultados sólidos en todas las cuestiones clave; acelerar la implementación en todos los sectores de todas las economías; y conectar la acción climática con la vida real de las personas, para ayudar a difundir sus beneficios, es decir, generar un crecimiento más fuerte, más empleos, menos contaminación y mejor salud, energía más asequible y segura”, indicó el vocero de Naciones Unidas.
Carola Mejía, coordinadora de Justicia Climática, Transiciones y Amazonía de la Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd) agregó que el financiamiento climático será nuevamente un tema clave en las negociaciones.
“Sin dinero no se podrá avanzar en mitigación, adaptación, transición justa, daños y pérdidas, especialmente en los países del Sur Global, que enfrentan altos niveles de deuda, altos costos de capital y múltiples barreras para acceder a financiamiento concesional”, enunció.
Cuando se trata de financiamiento climático, solamente el 17% llega a América Latina y el Caribe y más del 80% son préstamos que agravan la deuda externa y perpetúan el modelo extractivista y fósil. Entonces, así no se puede hablar de justicia climática, porque los países de la región terminan pagando la deuda climática del Norte sin haber sido los principales causantes de la crisis.