ENGIE respondió sobre alegaciones de "despojo" en Yucatán
(Esta respuesta fue enviada originalmente al Centro EDH en inglés y ha sido traducida automáticamente usando DeepL.)
Agradecemos al Centro sobre Empresas y Derechos Humanos por contactarnos y por la oportunidad de compartir nuestra perspectiva respecto a las inquietudes planteadas en la reciente cobertura mediática sobre el proyecto de ampliación del gasoducto de Energía Mayakan en Umán, Yucatán. Para Energía Mayakan, es importante aclarar que la descripción presentada en el artículo mencionado no refleja con precisión la naturaleza del proceso de adquisición de servidumbres que se está llevando a cabo actualmente, ni los procedimientos legales y comunitarios que lo rigen.
Energía Mayakan está desarrollando actualmente una ampliación del gasoducto Mayakan existente para fortalecer el suministro de energía a la Península de Yucatán. Como parte de este proyecto, la empresa está llevando a cabo un proceso estándar de adquisición de derechos de paso que involucra a diferentes tipos de propietarios de tierras, incluyendo ejidos (entidades de tierras comunales), en pleno cumplimiento del marco legal aplicable.
Deseamos aclarar que, en el caso de Umán, al igual que en cualquier adquisición de derechos de paso que involucre tierras ejidales, todas las acciones se rigen por la ley agraria mexicana y están sujetas a los procedimientos formales que esta establece. En particular, cualquier acuerdo relacionado con el uso de la tierra o las servidumbres debe ser deliberado y aprobado por la Asamblea Ejidal, donde los ejidatarios participan y votan sobre los términos y la compensación propuestos.
En este sentido, destacamos que:
- No existe ningún acto de despojo de tierras. Cualquier posible acuerdo es voluntario y sigue estando sujeto a la deliberación y aprobación de la Asamblea Ejidal.
- Todas las actividades de comunicación y participación llevadas a cabo hasta la fecha se han realizado de conformidad con el marco legal aplicable.
Energía Mayakan mantiene su compromiso de mantener un diálogo abierto, transparente y constructivo con las autoridades locales, los representantes del ejido y las partes interesadas de la comunidad a lo largo de este proceso.